Cómo el coworking responde a la demanda de experiencias laborales personalizadas
Desde hace poco más de una década, el concepto del trabajo remoto comenzó a transformar el mercado laboral, creando nuevas oportunidades para aquellas empresas en búsqueda de talentos que se encontraban más allá de sus fronteras geográficas.
Esto dio paso al surgimiento de conceptos como el coworking, con este modelo de negocios mostrando tasas de crecimiento que lo convirtieron en uno de los nichos más rentables de finales de la década pasada. Se trataba de una promesa de crecimiento imparable que podría haberse mantenido estable hasta el 2030.
El estancamiento del coworking
Sin embargo, en los años posteriores a la pandemia el sector no solo se estancó, sino que muchas de las grandes proveedoras del servicio perdieron un gran número de clientes en todo el mundo, con algunas de estas incluso declarándose en bancarrota luego de varios años de caídas en los ingresos.
Fue la respuesta a una serie de factores que incluyeron el regreso obligatorio a la oficina, aumento en costos operativos, cambios en la regulación de este tipo de negocios, e incluso dificultades de los clientes a la hora de implementar sistemas de trabajo descentralizados.
Si bien el crecimiento no paró en seco, sí estaría experimentando un estancamiento que hasta hace algunos años parecía imposible.
Personalización y valor percibido
Ante este panorama complejo, los principales representantes del sector hemos comenzado a desarrollar estrategias alternativas que no solo permitan ahorrar costos, sino también asegurar que los clientes se mantengan “fieles”, evitando tener que hacer frente a una rotación constante de empresas y trabajadores remotos.
Para eso nos hemos enfocado principalmente en aumentar el valor percibido a través de la personalización, brindando experiencias que se adhieren específicamente a las necesidades de cada empresa. Esto puede ir desde solicitudes personalizadas basadas en metas específicas, hasta seguir directrices alineadas con la cultura de la empresa.
Por ejemplo, muchos trabajamos directamente con el cliente para crear horarios personalizados para los trabajadores, implementar modelos de movilidad, aplicar sistemas para la medición de la productividad, reservar las salas de conferencias de forma anticipada, incluir decorado con la imagen de marca de la empresa, e incluso comercializar productos basados en las necesidades específicas de los trabajadores.
Mejoras adicionales
Los centros de coworking también estamos invirtiendo cada vez más en mejoras generales que brinden una experiencia mucho más alineada con la inversión que hacen los clientes. Las principales incluyen medidas de seguridad adicionales como video vigilancia y control de acceso, internet de alta velocidad, espacios privados, aparcamiento privado, entre otras.
Muchos estamos adoptando tendencias y prácticas mucho más modernas, incluyendo el uso de energías alternativas, la selección de mobiliario reciclado para disminuir la huella de carbono, e incluso creamos espacios de trabajo mucho más “verdes” para ayudar con problemas emocionales como el desgaste profesional.
El futuro de la industria
Los cambios que atraviesa el mundo del coworking actualmente hacen que sea complejo determinar exactamente hacia dónde se dirige el modelo, sin embargo, este enfoque en la personalización deja en claro que uno de los objetivos principales será la retención de clientes, por lo que la promoción de la experiencia será mucho más importante que la del servicio.
La creación de comunidades mucho más fieles, beneficios enfocados en el alquiler de espacios “móviles”, y la expansión de las empresas hacia mercados “hiperlocalizados”, serán algunas de las estrategias para asegurar nuestra rentabilidad en un mercado incierto.
Algunos también implementaremos herramientas como inteligencia artificial y aprendizaje automatizado para brindar una atención al cliente personalizada, atendiendo las inquietudes de prospectos y clientes tan rápido como sea posible. Otros incluso adoptaremos tecnologías como la realidad aumentada para facilitar la promoción de los espacios.
Mientras que el coworking sufrirá en aquellos países donde las políticas laborales favorecen principalmente a los empleadores, en las naciones que se enfocan más en los derechos del trabajador podrán seguir aumentando su rentabilidad a lo largo de la década.