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La forma de concebir una oficina de trabajo ha sido un efecto cambiante en los últimos tiempos. La búsqueda de un aire más fresco e innovador ha derivado en nuevos lugares verdaderamente favorecedores para la cooperación. Nacen así los espacios coworking.

Esta nueva forma de trabajar ha permitido a diferentes profesionales como autónomos, pymes e incluso a trabajadores deslocalizados, reunirse en un mismo espacio físico para trabajar en sus correspondientes proyectos. De este modo, los espacios coworking no comparten ya solamente gastos si no que crean una comunidad de personas que pueden apoyarse y comunicar diferentes ideas.

Da igual a lo que te dediques, el coworking se llama así por algo y está abierto a cualquier profesional que esté buscando desarrollar sus proyectos, independientemente de la profesión o sector al que pertenezca cada uno. Realmente solo se trata de reunir, en el mismo lugar, a un grupo de gente con ganas de trabajar.

Podrás comprobar que los espacios coworking son muy diferentes en diseño a una oficina tipo. Atrás se quedan las tristes paredes grises iluminadas solo por la luz fluorescente del techo, a juego con las sillas negras que te crujen la espalda frente a la mesa. Ahora se trata de innovar, de buscar la comodidad del propio trabajador y fomentar la creatividad del mismo a través de espacios agradables. También existen salas de juntas para poder reunirte con tus clientes, una zona de cafetería donde tomar un café a gusto y la terraza como plato fuerte, que el terraceo es algo muy nuestro.

En el momento en que los espacios coworking abren puerta, es muy importante tener en cuenta su localización. De nada nos serviría tener una oficina que estuviera a dos horas en coche, o tener que hacer tres trasbordos de autobús y metro para llegar a hora punta de la mañana.

Espacio coworking. Barcelona

Y finalmente, cuando hablamos de espacios coworking, hablamos de fomentar ya no solo la vida profesional si no la vida social. El hecho de trabajar en casa supone un aislamiento indefinido donde a veces, solo hablamos con el repartidor de comida a domicilio al que encima le abrimos en pijama. Y ya no hablemos del peligro que supone dejar todo para más adelante porque estamos en casa y podemos retrasarlo, cambiar el hábito o no tener un momento de desconexión para tu mente porque asimilas el mismo espacio de disfrute personal a trabajo.

Llega la hora de interactuar con el vecino, de compartir realmente la ilusión de un proyecto, y no se trata de compartir tu mesa, tranquilo, si no de compartir simplemente tu jornada y los bollos que ese día lleves a la oficina.

Y ahora te confesamos lo bonito, todo esto y más lo podrás encontrar aquí mismo. Porque en Aticco tenemos salas de reuniones, de eventos, salas para talleres, despachos privados o terraza. Tienes la oportunidad de formar parte de una gran comunidad con verdadero potencial, fomentar todo tu talento en un espacio funcional y agradable, y lo más práctico de todo, en pleno centro de la ciudad. No esperes más, ponte en contacto con nosotros y hablaremos de todas tus necesidades.

 

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